Los supermercados, a rebosar de cavas, marisco y carne para estas Navidades

Los supermercados, a rebosar de cavas, marisco y carne para estas Navidades

diciembre 22, 2015
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fuente: elconfidencial.com

Con respecto a los dulces navideños, los establecimientos comercializan el 64% de los mantecados y polvorones y el 60% de los turrones, estrellas indiscutibles de las fiestas

El consumo se dispara en Navidad, en especial en lo que respecta a la alimentación. Asedas (Asociación Española de Distribuidores de Supermercados), que representa a cadenas como Dia, Mercadona, Spar, Ahorra Más o Covirán, entre otras, ha elaborado un estudio para calcular qué es lo que van a vender los supermercados en estas fechas.
El profesor de Economía Aplicada en la Universidad Complutense, Víctor Martín, uno de los encargados de dar cuenta de este estudio, ha destacado que el consumo de algunos productos llega a doblarse en estas fechas. Es el caso de la carne de ovino y caprino o los mariscos. En el caso de los cavas, el consumo se triplica y en el de la sidra, se cuadruplica.

Con respecto a los dulces navideños, los supermercados comercializan el 64% de los mantecados y polvorones y el 60% de los turrones, estrellas indiscutibles. Los supermercados también incrementan la venta de conservas de pescado, las de frutas, los bombones, los surtidos de galletas, los frutos secos y la fruta deshidratada. En cuanto a los productos no alimenticios, se incrementa considerablemente la venta de pilas y lotes de perfumería.

Por su parte, desde el ámbito de la Sociología, la Catedrática de la Universidad de Oviedo, Cecilia Díaz-Méndez, ha señalado que los españoles siguen realizando tres comidas al día, en el hogar. Además, el 82% de los españoles come y cena acompañado y el 25% de los que viven solos comparten la comida con alguien, lo que es más significativo en el periodo navideño.

En cuanto a los hábitos alimenticios, publicado por el Ministerio de Agricultura, se recoge que los consumidores dan gran importancia a los productos frescos y que hay estabilidad en los hábitos tradicionales. A lo anterior hay que añadir la preocupación creciente del consumidor por su salud y por mantenerse en buen estado físico, lo que ha impulsado el consumo de los productos frescos un 15% en los últimos años.